lunes, 22 de septiembre de 2008

Horas Cansadas







Fuera el tiempo se quedó atrás,
los relojes marcan horas cansadas.
Años, que nacieron en palmas de farolas,
se amontonan en el suspiro del pasado.
El sendero se hace cada vez mas largo
llenándose de zarzas y encuentros de poca luz.
Las mañanas se suman a los árboles viejos,
como la nieve derretida en mí.
Lento y largo camino el del poeta,
trovador de sueños y palabras al viento,
mendigo de ilusiones y de libros viejos.
Siempre caminando en nubes agridulces
que se deshacen, en cada amanecer, como los sueños.
Ningún tiempo pasado fue mejor,
pero este futuro es incierto,
y el coraje de la juventud
se cae lentamente de mí cuerpo...

martes, 16 de septiembre de 2008

Volvemos



Nos vamos marchando,
como el agua del río.
Nos marchitamos,
cómo la hoja en otoño.
Pero a cada paso volvemos.
Volvemos y en tierra nos quedamos

sábado, 30 de agosto de 2008



¡Que desgracia tan grande!
La princesa se quedó dormida y no existe en todo el Reino un príncipe para darla un beso que la despierte.
Monte Marina se quedó muy triste; los frondosos y verdes bosques, lloraban resina por sus troncos desconsoladamente por la durmiente. Las hadas derramaron gotas de diamantes. Los azules lagos gemían balanceando sus aguas, acunando su dolor. Los Regentes (que no reyes) se hallaban desolados. Los dignatarios les pedían que, inmediatamente, buscaran una nueva princesa, pues el Reino no podía sobrevivir sin ella gobernando el Principado. Pero estos no encontraban la idoneidad de ninguna de las candidatas.
El Reino fue creciendo, vinieron muchos habitantes nuevos buscando la prosperidad de sus tierras, pero se había vuelto un lugar triste; la gente no se comunicaba entre ellos. No faltaron posibles candidatas al puesto de Princesa, pero los Regentes seguían esperando el milagro de que su amada niña regresara algún día y ocupara nuevamente su trono.
Pasaron los días…las estaciones….los años. En Otoño caían las hojas de los árboles….en Invierno se enfrentaban desnudos a la lluvia y al gélido viento. Luego, al llegar la Primavera, lucían diminutos y brillantes botones del color de las esmeraldas. Más avanzada la estación comenzaban a dar hojas grandes y vistosas para dar sombra fresca al caminante. Las aguas azules como el cielo en una mañana de verano, se entibió para luego enfriarse con las nuevas estaciones. Las hadas cantaban en corros tratando de alegrar a los mortales. Pero los Regentes se hacían viejos y no encontraban consuelo para la pena y el dolor de su niña dormida. Entonces, el país de Monte Marina, se fue envolviendo en brumas y se diluyó del resto del mundo. La fronda de sus bosques se hizo maraña intransitable por la que ningún caminante se atrevía a cruzar. Los Regentes murieron después de una larga vida y el Reino fue, poco a poco, consumiéndose, porque la Princesa de Monte Marina se durmió una tarde y no hubo un Príncipe Azul que la diera un beso que la despertase.

lunes, 25 de agosto de 2008

Ojala que la Tierra me convierta en arbol




Tal vez hoy me acaricie el viento,
o quizás pase la luna por mi ventana,
o las cenizas de mis ancestros me guíen.
Tal vez quiera la Tierra dejar que me convierta en árbol
porque las plantas de los pies me queman.
Siempre caminé como polvo por el desierto
buscando la luz que me calmara esta sed
que arrastro a cada paso.
Ni la sangre del río me aplaca.
Hoy tampoco me hablan las montañas,
será que se cansaron de hacerlo
y su silencio duele más que su furia.
Tal vez mañana sea otro día, o quizás no.
¿Que fue de aquellos lugares donde
se aprendía a vivir?
¿Que pasó con los valles que evoco?
¡Hoy no los conozco!
Quedaron perdidos en su pasado.
¡Que dolor me sube por la garganta!
Ni el pan del recuerdo me calma,
hoy estoy perdido en el último rincón del tiempo.
¡Ojala la Tierra deje que me convierta en árbol!

miércoles, 6 de agosto de 2008

Que poco nos llevamos






Que poco nos llevamos
todo lo que dejamos en esta tierra que nos acoge.
Desde el mismo rincón de la vida,
sembramos caminos de azucenas;
lanzamos palabras para que las esparza el viento
allí donde moramos, montamos campamentos de
helechos verdes, acunamos ilusiones a cada paso.
Nos volvemos hacedores de sueños. En cada tormenta de barro
sentimos la vibración del universo bajo nuestros pies,
y hacemos caminos donde la piedra se convierte en sal
de tanto trillar la palabra.
Nacemos, morimos, pero la energía de las estrellas sigue su rumbo.
Nuestra sustancia impregna cada amanecer
y las auroras boreales colorean las mañanas,
las puestas de sol caen anunciando el paso de un ciclo
y se despiden de la luz para dar paso al crepúsculo.
Y así vagamos y a cada paso llenamos las alforjas de agua
que vamos soltando en senderos de turbios recuerdos.
¡Que poco nos llevamos cuando la luz se apaga!

sábado, 2 de agosto de 2008

Madrugas de ausencias



Se llenaron de ausencia
mis madrugadas.
Mis manos se cruzan y tropiezan entre ellas,
dibujando vacíos…..
Te prometí desgastar contigo
todos mis besos,
pero me quedó néctar en los labios
y no sé cómo entregarlo.
Te abrí la llave de la libertad,
y te crecieron alas…
tu nobleza es tal, que seguro volveremos
a encontrarnos.
Espero reconocerte...
Que seas la rama del árbol
y yo el ave que hace su nido
al amparo de su ramaje.
Fue tan corto el encuentro,
me quedó tanto por darte…
De ausencia se me llenaron las madrugadas.


Katyuska
18-11-1995/1-08-2008

domingo, 20 de julio de 2008





SILENCIO


Siguió el viento
La noche se vistió de rojo
La luna se retiro en el horizonte

Solo se escucho
El llanto de la tierra

Desfilaron
Imágenes de rojo púrpura

El fuego quemo
La savia de la tierra
Despertando
Los demonios del hombre

Figuras fantasmales
Danzaron
La danza macabra de la muerte

Como demonios posesos
Recorrieron la tierra en busca de sangre
Mordiendo con sus fauces
La calma del universo

Sembraron las montañas
Del gris plomizo de la ignorancia
Ni los dioses se apiadaron
De ti madre GAIA

sábado, 7 de junio de 2008

Romance de un Rey



Donde el mar lanza las olas
sobre los acantilados
allí se elevan las brumas
y reposan grandes magos.

Ávalon abre los velos
donde las Diosas del lago
se mecen en su leyenda
de otros tiempos pasados
dejando pasar la historia.

Cuentan que allí iniciaron
a Arturo de Camelot
un reino por él fundado.

Y que en la Tabla Redonda
se hablaba con desenfado
con los fieles caballeros
junto con el rey al mando

El valiente Lanzarote,
un caballero gallardo,
se enamoró de Ginebra
la esposa del soberano.

A sus espaldas se amaron:
Por los dos fue traicionado.

Arturo, abatido y viejo,
atacó como un cruzado
a Mordret su ingrato hijo.

Contra él fue guerreando
y luchando frente a frente
batiéndose espada en mano.
Cayeron los dos heridos
y en la muerte se abrazaron.

Esta es la historia de Arturo
que fue Rey y buen vasallo
de Camelot de Britania.
Por todos es recordado.

jueves, 8 de mayo de 2008

El sueño






Día a día, camino a camino,
el silencio calma.
Una estrella pérdida en la senda,
un sol cambiado de sitio,
una luz que apagó su furia.
Un alma que murió en un cuerpo,
un cuerpo que perdió su alma.
Hombres que se ahogaron en desiertos de barro
donde se bañan las vidas.
Vidas que murieron sin gloria.
Un gorrión que expiró su canto
en un árbol fantasma de un bosque
petrificado por la historia.
Esa misma historia que extravió un libro
donde volaba un corazón partido,
enseñando un trozo de recuerdo.
Donde se leía, hoy caí en la oscuridad
de una madrugada que no supo
encontrar una razón para continuar,
lanzando diamantes sobre el mar.
Después me desperté Llorando.

domingo, 4 de mayo de 2008






Siempre caminé hacia los prados
donde miles de flores nacen cada mañana,
las amapolas, se balancean al pasar el viento
haciendo mareas de fuego como corazones ardientes
ávidos de amor.
Su color más allá del volcán de mis ojos
se mezclan con el canto de gorrión
y de los trigos verdes, donde se esconden
murmullos de deseo de juventud.
Cada amanecer es diferente en los campos de
la tierra castellana.
Donde tropeles de hombres y mujeres
se preparan para arrancar a la tierra su agua de vida.
Los árboles viejos descansan sobre sus cimientos milenarios
abarcando con sus ramas el cielo de soles del mediodía
que queman con saña.
Pero nada se para.
Hoy el día es largo y la recogida de la simiente apremia,

martes, 29 de abril de 2008

domingo, 30 de marzo de 2008


Monstruosos asoman los fantasmas que trae el sueño,
cuando la mente enfebrecida, en el albor de la mañana,
despierta al cuerpo vestido de cielo,
cubriéndolo con traje de húmedo brillo,
y se yergue delirante, abandonando el refugio
del tálamo que lo resguarda.
Viendo en el espejo
el reflejo de una cara incierta,
que no siendo ni hombre ni mujer,
muestra una faz atormentada y
sonríe desde el otro lado,
preguntando sardónico
¿no me reconoces?
Este eres tú….